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¿Cómo equipar la casa contra los ladrones?
¿Se imagina que la alarma de su propiedad sólo suene ante la presencia de extraños y, en cambio, reconozca al perro? Este y otros artefactos, que parecen salidos de una película de James Bond, son algunas de las novedades que se ofrecen para equipar la casa contra la inseguridad.
Este artículo fue extraído de una entrevista realizada al Ing. Ricardo Katz, Presidente de la Cámara de Empresas de Monitoreo de Alarmas (CEMARA) y titular de Prioridad 1; Publicada recientemente en Diario Clarín por la periodista: SILVINA SCHUCHNER
Apenas una semana alcanza para transformar la casa en un búnker, con rejas, puertas blindadas, alarma, un perro guardián, un seguro y vigilancia.
¿Por dónde empezar?
Los expertos dicen que todos los sistemas de seguridad se complementan. Las rejas y puertas blindadas sirven para impedir que el ladrón ingrese a la propiedad. Las rejas se recomiendan para las casas, especialmente las que lindan con terrenos baldíos. Aconsejan que tengan no menos de 1,80 metros de altura y que terminen en punta de lanza. En los edificios, las rejas se colocan en los pisos que suelen ser más tentadores para los ladrones: en los primeros o en los últimos. También en aquellos que lindan con obras en construcción.
Las buenas puertas blindadas no se abren ni con taladro ni con ganzúa. Tienen una chapa de acero en el interior y traban en los cuatro costados.
Perder la llave dejó de ser un problema. Estas puertas blindadas vienen con un código que ningún extraño puede duplicar.
Las rejas y puertas blindadas sirven para disuadir y demorar, pero no alertan cuando un ladrón intenta entrar a la casa. Para eso sirven los ladridos de un perro o una alarma.
La simple sirena que suena ante la presencia de un intruso ya no alcanza."Los ladrones le tomaron el tiempo y saben cómo desactivarla, desconectándola o cortando la luz.
El 70 % de las alarmas suenan por mal uso", explicó Ricardo Katz, presidente de la Cámara de Empresas de Monitoreo de Alarmas (CEMARA).
Por eso, Katz aconseja que la alarma tenga una sirena que suene afuera y otra dentro de la casa, por si los ladrones desconectan la primera.
Por lo general, la central de alarma -el cerebro del equipo- se instala en un lugar oculto de la casa y tiene una batería para funcionar si se corta la luz. Los sensores detectan la presencia y movimiento de las personas a través del calor que emiten.
Cuando se conectan, los sistemas de alarma más sofisticados llaman a los números de teléfono que tienen en la memoria. "Al recibir el alerta, el propietario puede chequear dónde se encendió la alarma, escuchar el ruido ambiente y, si percibe que hay un intruso, puede encender y apagar luces y hasta hablarle para intimidarlo".
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